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Tostonazo, Santiago Lorenzo (Blackie Books)

Se hace difícil volver a escribir en este blog después de un año, donde otros lugares, otros formatos, y probablemente otro público, fueron testigos de reseñas, reflexiones, pasiones y vivencias en torno a lo que me apasiona: los libros, las historias que contienen, la textura de sus páginas, su olor, la oscuridad de la noche solo iluminada por la luz que apunta a tu libro, quedarse dormido sobre él, la sensación única que transmite terminar uno y darse cuenta que sin ellos no se qué sería de nosotros.

Ha sido una breve conversación, de alguien que estuvo siempre cerca del nacimiento del blog (lo de él tiene más mérito, él escribe de verdad, aquí solo juntamos letras aprovechándonos de lo que otros escriben), la que ha activado el resorte para que todo vuelva a su sitio. Porque el sitio de todo siempre estuvo aquí. Y aquí volvemos. Gracias Salvador, tú sabes cuánto tienes que ver con este nuevo comienzo. Vamos allá.

Qué bien le sienta el campo a Tostonazo

Vuelve -volvemos a- Santiago Lorenzo con Tostonazo, una nueva novela del escritor vasco (medio madrileño, medio segoviano, medio un poco de todos nosotros) que vuelve a recorrer algunos de los lugares comunes de su narrativa, ya explorados en sus estupendas novelas anteriores, títulos que soy capaz de nombrar como un buen aficionado al fútbol citaría el once titular de los años gloriosos del equipo de su alma: Los huerfanitos, Los millones, Las ganas y Los asquerosos.  

Tostonazo vuelve a ser un libro de perdedores que siempre tienen algo que perder por muchas cosas que ya hayan perdido. Pero, como siempre en los libros de Santiago Lorenzo, encontramos mucho más que eso:

Tostonazo trata sobre la casualidad entendida como oportunidades en la vida que hay que saber reconocer y aprovechar. El protagonista de Tostonazo encuentra por puro azar la ocasión para trabajar en el cine. Sin buscarlo, sin estar a priori preparado para ello, y sin que en un principio parezca la gran oportunidad de su vida (la oportunidad llega en forma de trabajo como meritorio en una película menor). Pero hay que estar ahí y ser capaz de reconocer que la vida es eso: momentos, oportunidades, pequeñas cosas que algún día, quien sabe, pueden acabar siendo grandes.

Tostonazo es un libro sobre el cambio, no tanto en el sentido de pérdida (de lo que uno deja atrás) como de lo que supone en cuanto a transformación personal, reinvención, con o sin aprovechamiento de lo aprendido en el pasado. El protagonista de la historia cambia de vida, de oficio, de lugar, y afronta cada giro -brusco, inesperado, en cierto modo desconcertante- sin trauma, sin olvidar que la vida es un recorrido lineal en una sola dirección, por más que pensemos a veces únicamente en lo que dejamos atrás. Tostonazo es un libro que pone en evidencia algo que decía hace poco el escritor Paco Cerdá: no confundamos la memoria (necesaria para recordar, poner en valor, aprender del pasado) con la nostalgia (el atajo tramposo de la memoria para hacer mejor lo vivido de lo que en realidad fue y como consecuencia de ello no juzgar de manera justa el presente).

Pero sobre todo, Tostonazo es una historia sobre los "tostonazos", los pelmazos, esos que aparecen en nuestra vida para entorpecerla, para desanimarnos cuando menos lo necesitamos, los que ponen piedras en el camino, los que siempre tienen un mal gesto en los momentos en los que necesitamos una sonrisa (o un buen consejo, o un abrazo, o una segunda oportunidad). A los tostonazos te los puedes encontrar en cualquier sitio (en el campo, en la ciudad, en tu trabajo, en la cola del supermercado). Pero lo peor que nos puede pasar (de eso también nos habla el libro) es que un día, de repente, te des cuenta de que el tostonazo eres tú. Ese deber ser el verdadero día del cambio. Porque, como decía el gran Michi Panero, "en esta vida se puede ser todo menos coñazo". 

Probablemente no sea la mejor novela de Santiago Lorenzo (algunos piensan que sí lo es, no es mi caso), pero creo que tenemos ante nosotros a un autor de esos que pueden salvar la literatura, y me explico. En los últimos años han aparecido en España una serie de escritores que desde la buena literatura (algún día nos meteremos en el berenjenal de reflexionar qué es esto de escribir bien) han logrado parir una serie de obras que tienen la fuerza suficiente para crear afición por la lectura en el lector del futuro. Estoy convencido que la lectura de autores como Montero Glez, Miqui Otero, PL Salvador, Juan Aparicio-Belmonte, Miguel Angel García Argüez o el propio Santiago Lorenzo) son el camino -no el único, probablemente- con el que convencer a las generaciones que vienen de que en la literatura les esperan algunas de las experiencias más apasionantes que les aguarda la vida.

Hasta la semana que viene. Bien hallados de nuevo.










Comentarios

  1. Pues sí, a Tostonazo, el campo le sienta de maravilla. Estupenda reseña para comenzar esta nueva etapa. Como en realidad has seguido reseñando, no has perdido práctica, pero, la verdad, prefiero leerte aquí. Aunque las redes están bien para compartir, las reseñas se disfrutan más en la intimidad del blog.

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