Ir al contenido principal

Una semana entre libros (siete): Crónicas veraniegas, parte cinco (y fin)

Septiembre es el mes de estrenar mochilas y cajas de plastidecores. ¿Cuánto nos dura esa emoción vivida en nuestros años de colegio donde tener un estuche Pelikán de dos pisos era convertirte en un semidios de tu clase? Casi cuarenta años después uno descubre, temporada tras temporada, que los septiembres siguen molando. En mi caso son los nuevos libros que aparecen en esta época del año como fruto maduro de temporada. No lo dudéis, si sentís que no lo tenéis, no paréis hasta encontrarlo: todos tenemos nuestro particular estuche de dos pisos Pelikán. Aquí os dejo algunos de los míos: 


Como polvo en el viento, Leonardo Padura (Tusquets). Escribía Mauricio Vicent en El País que Leonardo Padura ha escrito la gran novela sobre el exilio cubano. Partiendo de esas palabras – y estando de acuerdo con ellas – creo que lo que ha escrito Padura es la gran novela (sud)americana en años, que retrata al desencanto de una generación, que soñó con un mundo distinto, mejor. Se trata del desencanto cubano, pero puede ser el retrato del desencanto de cualquier parte del mundo occidental.

Como todas las historias de Padura, hay – creo – mucho de historia personal y mucho (muchísimo) de contar Cuba desde dentro pareciendo que se cuenta desde fuera. Creo que para seguir entendiendo la revolución hay que conocer dónde están sus costuras y sus debilidades. Y contarlo como lo cuenta el autor cubano solo está al alcance de los mejores. Qué difícil es no amar su literatura, en la que parece que siempre estamos leyendo una novela de detectives, cuando en realidad estamos leyendo una novela sobre nuestras vidas. Leonardo, gracias por regalarnos un pedazo de la tuya.

 


 

Un amor, Sara Mesa (Anagrama). Un libro que transmite incomodidad y desasosiego, como toda la obra de Sara Mesa. Las historias que nos cuenta la escritora nos parecen pesadillas, pero de esas que en cualquier momento nos pueden ocurrir despiertos. La vida de una mujer que (se) abandona en un pueblo para empezar de cero y vive una historia de ¿amor? despojada de todo lo que entendemos por amor. Aunque no es el mejor libro de Sara Mesa (el libro no acaba de explotar, y si lo hace nos da la sensación de despistarnos con algún que otro giro que más que un volantazo parece una salida no prevista de la carretera), desde aquí seguimos reivindicándola como una de las grandes voces de su (nuestra) generación.

 


Exhalación, Ted Chiang (Sexto Piso). Ted Chiang es lo mejor que le ha pasado a la literatura de ciencia ficción en décadas. Lo mejor desde Isaac Asimov y Borges, juntos. Solo se me ocurren esas dos referencias para que os hagáis una idea de lo que estoy hablando. Ya el primer relato te deja clavado, aunque no te guste la ciencia ficción, o mejor dicho, aunque creas que no te gusta: Una maravilla borgiana que justifica la lectura del libro entero. Una puerta al pasado y al futuro propiedad de un comerciante de Bagdag que nos comunica con una de las obsesiones de la historia de la humanidad: conocer el futuro y modificar el pasado.


Para obligaros a correr a vuestra librería y encargar el libro me quedo con uno de los relatos: La verdad del hecho, la verdad del sentimiento, que tuvo ya su adaptación en la serie Black Mirror. ¿Te imaginas la vida donde la tecnología nos permitiera disponer de una memoria total, a la que recurrir como si fuera un video a cualquier instante de tu vida?


 

 El cuento de la criada, la novela gráfica. Pero cómo nos gustan las distopías. Un futuro remoto donde la supremacía del hombre ha relegado a las mujeres al papel puramente biológico de dar a luz hijos. Terrible y angustiosa. La versión literaria de la pregunta “¿Qué es mejor, el libro o la película?” es “¿Qué es mejor, el libro o la novela gráfica?”. En el caso de El cuento de la criada, me permito afirmarlo sin duda: leed esta magnífica adaptación, resultado del enorme trabajo de la ilustradora canadiense Renée Nault Un ejemplo más de que los comics y las novelas gráficas (¿alguien me explica la diferencia?) son un género mayor de la literatura.

Un concierto de Xoel. A medida que se acercaba, veía más posibilidades de cancelación, pero el concierto de Xoel en Zamora se elevó por encima de rebrotes y pandemias. El primer concierto en familia, a la que le debo tanto y con el músico al que le debo casi todo. Ya le he visto cuatro veces (Zamora, Getafe, Las Ventas y otra vez ahora Zamora) y todas han tenido la emoción de la primera. 




Termino como empecé, con Padura y la vida. Hasta la próxima:

Hay cuatro cosas que no vuelven:

lo dicho, la flecha disparada, el pasado

y las oportunidades perdidas


Comentarios

  1. Qué maravilla de entrada. Me has hecho sentir mejor en un día regular.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Neel Ram, de PL Salvador

Este blog no pretende ser un ejemplo de coherencia (dios nos libre), y si tuviéramos que presumir de algo podría ser de otras cosas, pero nunca de coherencia. Hablando de ella (o de la falta de ella), a lo largo de nuestra historia hemos sido especialmente erráticos en el formato: hemos pasado de reseñas individuales y sesudas a ejercicios de recomendación más accesibles, apuntando a lo concreto, dando foco a las sensaciones más que a los detalles. En este sentido, en lo que llevamos de año hemos encontrado el punto dulce en nuestras prescripciones semanales de los domingos: 3 libros para la semana, coincidentes con nuestras últimas lecturas. Nos sentimos cómodos haciendo justo esto y justo ahora, ni (os) saturamos, ni (nos) saturamos y nos creemos accesibles. Sin embargo, ha llegado un libro que nos obliga (porque queremos, es cierto) a transgredir la norma. O no. Un libro que son tres, con lo cual he llegado a la conclusión de que por esta y por otras muchas razones, era de justici

W, Isaac Rosa (Edebé)

Cuenta Isaac Rosa que no sabía cómo transmitir su pasión por la lectura a su hija Olivia, de 13 años, y que pensó que la mejor forma era animarla a escribir un libro juntos. De ahí nace W , la primera incursión del autor sevillano en la literatura juvenil. W cuenta la historia de Valeria, una joven que un día, al coger el autobús se encuentra con una chica igual que ella: Una doble. Al menos físicamente, porque a medida que Valeria y Valentina (su doble) se conocen, de descubren en la otra aquello que les gustaría ser y no son (personalidad, gustos, forma de actuar). Pronto comenzarán a darse algunas confusiones y cruces en la vida de una y otra, y surgirán preguntas que solo ellas podrán responder. He disfrutado mucho de la novela de Rosa, y la he leído tanto como lector adulto como pensando en mi faceta de recomendador de libros a un adolescente. Y en ambos casos el libro funciona muy bien. Hay que decir que Isaac Rosa es uno de los talentos literarios más empá

COLECCIÓN DE LA CUNA A LA LUNA de Antonio Rubio y Óscar Villán (Kalandraka)

He estado pensando en reseñar algunos de nuestros libros favoritos para leer a los niños, basándonos en nuestra experiencia como padres. Y no he tenido duda de con cual comenzar. Tanto por cronología, ya que fueron los primeros libros que empezamos a leerle a nuestro hijo, como por orden de recomendación ya que son los que me vienen a la mente cuando alguien me pregunta algo para regalar a unos padres primerizos (y hay más posibilidad de acertar que con alguna de las tropecientas cosas para bebés que seguramente no utilizará más de un mes). La colección De la cuna a la luna consta de varios libros en formato pequeño, en cartoné, con unas ilustraciones potentes y muy claras para los prelectores y un texto muy reducido pero muy poético. Son eso, poesía infantil . Para ser más claros, poesía para bebés. Además de los poemas de Antonio Rubio y las ilustraciones de Óscar Villán, les hemos encontrado ventajas muy prácticas en la vida de un niño de corta edad. Debido a su tamaño han via