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Chesil Beach, Ian McEwan (Anagrama)


Este verano – el mío - ha tratado de deudas literarias, y Ian McEwan era una de ellas.  Considerado uno de los grandes escritores ingleses vivo, y valedor de una literatura que ha proliferado más en Estados Unidos que en Europa: la del desencanto de una sociedad que no ha conseguido lo que quería.



He decidido empezar con una de sus novelas emblemáticas, la breve pero implacable Chesil Beach, la historia de un fracaso matrimonial, con la inmensa playa de Chesil Beach como sobrecogedora metáfora. La historia de Florence y Edward, un joven matrimonio que sin apenas conocerse se enamora y decide casarse sirve al autor para mostrarnos con extrema dureza las debilidades de una sociedad (hablamos de la segunda mitad del siglo XX) donde lo correcto y lo conveniente son (fueron y serán) sinónimos de infelicidad y de renuncia al entendimiento propio y ajeno.



La descripción de los miedos y temores de la pareja por separado y la repulsión a todo lo sexual por parte de ella (y cómo se traduce en rencor, ira e insatisfacción vital) pretende, bajo mi punto de vista, ser una metáfora de las frustraciones de toda una generación (años 60 y 70) cuyas expectativas se ven truncadas por una sociedad distinta a la que soñaron.
He reconocido en Ian McEwan a autores que han hablado de esto mismo al otro lado del Atlántico. Raymond Carver, Philip Roth, Don De Lillo… todos tratan recurrente y obsesivamente de los mismos temas, opresivos y universales que describen el siglo XX occidental tan bien como lo hacen las grandes guerras o las grandes revoluciones. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que en McEwan he encontrado el intento inédito (al menos para mi como lector) de encontrar la gran novela americana en Europa. De ahí me surge la gran pregunta, ¿Existe la gran novela europea? ¿Cuáles son las candidatas, si asumimos tal concepto, a ello? ¿Es este concepto literario americano extrapolable a Europa? Intentaremos seguir indagando en nuestras próximas lecturas.

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