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Un poco de humo azul, Denis Lapière (Astiberri)


Después de algún tiempo he vuelto a la novela gráfica, género que tantas satisfacciones me ha dado. Ningún adulto que se precie debería privarse del placer de entrar en una historia contada no solo con palabras, sino con imágenes que las potencien (o que las sustituyan, según el caso).
Tenemos ante nosotros Un poco de humo azul, un novelón (gráfico, pero novelón) publicado en Francia hace casi 20 años, y que ahora rescata exitosamente la siempre acertada editorial Astiberri.




La acción se desarrolla en un país de Europa del Este que salió (en el presente del relato) de una dura dictadura comunista. Un fotógrafo para en un hotel de carretera y escucha la historia en los años de dictadura de Marta, la joven camarera que le atiende y con la que entabla una relación. Su historia es la historia de amor con un preso que conoce cuando este es trasladado todos los días en camión desde la prisión hasta el centro de tortura, muy cerca del hotel de sus padres (su todavía actual lugar de trabajo). En este trayecto, madres e hijas persiguen al camión para intentar consolar a sus hombres, y la protagonista de la historia decide representar este papel para el hombre solitario al que nadie va a consolar. Una historia de amor sin palabras en principio y donde Marta encuentra a su gran amor y con él una forma de comunicarse que la llevará hasta el recuerdo presente.




La relación del fotógrafo (al que suponemos narrador) y Marta camina en paralelo con la historia con el soldado preso, lo que transforma el relato en una historia paralela (en momentos temporales diferentes) y circular (por el final que no desvelo de la historia).



Una novela muy recomendable si queréis regalar literatura gráfica como recomendación para vuestros amigos y familiares lectores que aún no hayan probado este maravilloso manjar.

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