Ir al contenido principal

Luna Park en Pijamarama (Kalandraka)

O cómo entretener a tus hijos sin dispositivos electrónicos. Fue una recomendación de en ese momento del día y como nos fiamos totalmente de ella, lo compré el mismo día que nos lo nombró. Sí, compras reflexionadas. Me pasa siempre con los libros de los que me enamoro a primera vista.



Un niño se pone el pijama para irse a dormir. En ese momento inicia un viaje hasta el parque de atracciones: luces, música, coches de choque, la cascada, el palacio de los espejos, la montaña rusa…, todo es diversión y emoción, pero el tiempo pasa veloz y su papá le despierta con un: Buenos días, hijo… ¡Arriba, ya es hora de levantarse!


Me llamó la atención la interacción del niño con el libro, cosa que suelo buscar cuando quiero distraer a mi hijo ante la petición de ipad o de tele. Suele funcionar. En este sentido os recomiendo también el conocidísimo Un punto de Hervé Leger y ¡Que viene el lobo! Le entretienen muchísimo y siempre pide repetir. Cierto es que no se entretienen solos (con lo bien que nos vienen ratos así) pero la satisfacción de una tarde entre libros en vez de tele no tiene comparación.


Otro libro de la colección: Nueva York en Pijarama

Al abrir el libro encontramos un texto breve que nos cuenta la historia de un niño que se va a dormir y comienza una maravillosa aventura. En ésta nos trasladamos a un parque de atracciones, Luna park, que cobra vida al pasar una lámina de vinilo sobre las hojas. Podemos ver una noria en movimiento o las luces de verbena titileando. Es la técnica del ombro-cinema. Es mágica.

Como recomendación, a mi hijo de tres años le encanta coger la lámina pero la mueve demasiado rápido como para disfrutar de los movimientos correctamente así que ahí ando yo haciendo el mono un rato largo. Por esto os digo que para manejo directo del niño os recomendaría a partir de cuatro años, que ellos controlan mejor sus impulsos.

Si os atrae la idea, hay otros dos títulos de la misma colección, Mis robots en Pijamarama y Nueva York en Pijamarama. Os aseguro que le gustarán a cualquier niño.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

COLECCIÓN DE LA CUNA A LA LUNA de Antonio Rubio y Óscar Villán (Kalandraka)

He estado pensando en reseñar algunos de nuestros libros favoritos para leer a los niños, basándonos en nuestra experiencia como padres. Y no he tenido duda de con cual comenzar. Tanto por cronología, ya que fueron los primeros libros que empezamos a leerle a nuestro hijo, como por orden de recomendación ya que son los que me vienen a la mente cuando alguien me pregunta algo para regalar a unos padres primerizos (y hay más posibilidad de acertar que con alguna de las tropecientas cosas para bebés que seguramente no utilizará más de un mes). La colección De la cuna a la luna consta de varios libros en formato pequeño, en cartoné, con unas ilustraciones potentes y muy claras para los prelectores y un texto muy reducido pero muy poético. Son eso, poesía infantil . Para ser más claros, poesía para bebés. Además de los poemas de Antonio Rubio y las ilustraciones de Óscar Villán, les hemos encontrado ventajas muy prácticas en la vida de un niño de corta edad. Debido a su tamaño han via

W, Isaac Rosa (Edebé)

Cuenta Isaac Rosa que no sabía cómo transmitir su pasión por la lectura a su hija Olivia, de 13 años, y que pensó que la mejor forma era animarla a escribir un libro juntos. De ahí nace W , la primera incursión del autor sevillano en la literatura juvenil. W cuenta la historia de Valeria, una joven que un día, al coger el autobús se encuentra con una chica igual que ella: Una doble. Al menos físicamente, porque a medida que Valeria y Valentina (su doble) se conocen, de descubren en la otra aquello que les gustaría ser y no son (personalidad, gustos, forma de actuar). Pronto comenzarán a darse algunas confusiones y cruces en la vida de una y otra, y surgirán preguntas que solo ellas podrán responder. He disfrutado mucho de la novela de Rosa, y la he leído tanto como lector adulto como pensando en mi faceta de recomendador de libros a un adolescente. Y en ambos casos el libro funciona muy bien. Hay que decir que Isaac Rosa es uno de los talentos literarios más empá

Neel Ram, de PL Salvador

Este blog no pretende ser un ejemplo de coherencia (dios nos libre), y si tuviéramos que presumir de algo podría ser de otras cosas, pero nunca de coherencia. Hablando de ella (o de la falta de ella), a lo largo de nuestra historia hemos sido especialmente erráticos en el formato: hemos pasado de reseñas individuales y sesudas a ejercicios de recomendación más accesibles, apuntando a lo concreto, dando foco a las sensaciones más que a los detalles. En este sentido, en lo que llevamos de año hemos encontrado el punto dulce en nuestras prescripciones semanales de los domingos: 3 libros para la semana, coincidentes con nuestras últimas lecturas. Nos sentimos cómodos haciendo justo esto y justo ahora, ni (os) saturamos, ni (nos) saturamos y nos creemos accesibles. Sin embargo, ha llegado un libro que nos obliga (porque queremos, es cierto) a transgredir la norma. O no. Un libro que son tres, con lo cual he llegado a la conclusión de que por esta y por otras muchas razones, era de justici