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El gran misterio de Bow, Israel Zangwill (Ardicia)

Tenía muchísimas ganar de comenzar esta novela tras En la niebla que tanto disfruté de la misma editorial. La historia nos tienta con un clásico misterio de “cuarto cerrado” donde se produce el asesinato de un hombre sin enemigos, sin problemas, una figura querida por todos sus conocidos…


Portada de El gran misterio de Bow
Un asesinato imposible en un cuarto cerrado. Un hecho imprevisto y terrible en el tranquilo distrito londinense de Bow que agita no sólo a los vecinos, sino a todo el país y más allá de sus fronteras. Un misterio envuelto, cómo no, en la espesa niebla. Personajes singulares perfilados certeramente en sus actitudes y en los diálogos, manejados don destreza por el autor, salpicando aquí y allá con una delicada e inteligente ironía que nos hace sonreír más de una vez.


Una mañana una mujer se despierta en su casa, en un tranquilo barrio para comenzar con sus rutinas diarias. Entre ellas se encuentra despertar a su inquilino, un hombre acomodado que se dedica a ayudar a las clases trabajadoras, que es un ejemplo para la comunidad. Al no despertar, avisa a su vecino para que le ayude a derribar la puerta y se encuentran con el cadáver aún caliente. Pero la puerta estaba cerrada por dentro, así como las ventanas, una chimenea que no permite el paso…y las hipótesis comienzan a tomar forma en todo Londres, en todo el mundo, se convierte en un misterio del que todo el mundo habla pero nadie sabe resolver.  

Completa el misterio el elenco de singulares personajes. Un poeta arruinado, un sindicalista, un detective jubilado, una casera cotilla… uno de los principales éxitos de esta novela radica en la perfecta caracterización de los secundarios del barrio. Y también por un clásico en los relatos de este género: la competición entre dos detectives famosos. También disfrutábamos hace poco de este tema en El misterio del carruaje pero es así, una competición entre sabuesos siempre es un aliciente.

El autor, Israel Zangwill
Os comento otros misterios de “cuarto cerrado” que he podido disfrutar por si os ha gustado la temática. La más famosa es  El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux, en el que una joven es brutalmente atacada en el interior de un cuarto totalmente cerrado por dentro, La banda de lunares, una de las historias de Las aventuras de Sherlock Holmes donde mueren varios personajes en la misma casa dentro de sus habitaciones y Edgar Allan Poe con su trilogía de cuentos protagonizados por Auguste Dupin. Son de los relatos que más llaman la atención de estos autores y os aseguro que no olvidareis el desenlace de estos. También recuerdo alguna de Wilkie Collins (uno de mis autores favoritos) y de Chesterton. Historias muy atractivas con las que darle vueltas al coco.  

El final, deliciosamente sorprendente. Me ha pillado totalmente desprevenida y ha cerrado con muchísimo gusto esta historia. Espero que Ardicia nos siga recuperando estas historias olvidadas.  

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