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Te cuento: Las zapatillas rojas (Belén Gopegui), Blancanieves (Marta Sanz), El patito feo (Isabel Bono), Alkibla

Supimos del proyecto editorial Te cuento a través de la revista La Marea, con la que mantenemos un idilio ideológico, cultural y existencial con el que espero envejecer. No falla, en sus reseñas literarias mensuales casi siempre encuentro un libro que ya he leído y un libro que acabo leyendo y me acaba sorprendiendo.

En el número de Abril el libro a descubrir era una joya de esta colección, Las zapatillas rojas, de Belén Gopegui (sí, yo también me sorprendí). 

El proyecto Te cuento es una iniciativa literaria que explora nuevos caminos para los cuentos clásicos, que se actualizan, se reinventan y se transforman en manos de algunas de las grandes voces narrativas del panorama nacional, aquellas que entienden (y encienden) la literatura como una herramienta imprescindible de pedagogía social. Entre los títulos de la colección podemos encontrar a Isaac Rosa, Isabel Bono, Marta Sanz, Manuel Rivas o la propia Belén Gopegui. Con semejante plantel parecía una imprudencia no asomarse.

Colección Te Cuento al completo
El proyecto tiene además un discurso paralelo en forma de fotografías. Cada cuento se cuenta intercalado con reportajes fotográficos de carácter documental sobre algún tema de actualidad. Todos de Clemente Bernad, toda una sorpresa. También, como en el cuento, encontramos el discurso social, la reflexión necesaria, la mirada incómoda.

Hemos tenido la oportunidad de leer tres de las obras del proyecto (de un total de doce) y hemos quedado maravillados, con ganas de más.


En Blancanieves, Marta Sanz reescribe el cuento clásico, y nos cuenta cómo el espejo se revela y decide empezar a contar la verdad. En este cuento, ni la madrastra es tan mala ni Blancanieves tan lánguida e inocente. Hasta los buenos cometen errores. Las imágenes nos llevan, a la vez, al campo de refugiados de Tinduf, en el Sahara Occidental.



En El patito feo, Isabel Bono se trae el cuento a nuestro tiempo. El patito feo le saca dos cabezas a sus compañeras de colegio, quiere ser modelo y sufre anorexia. Una nueva compañera, inmigrante, se convierte, en cómplice, espejo y contraste de nuestra protagonista. Los finales de estos cuentos no siempre son felices. A la vez, conocemos con imágenes a la comunidad senegalesa en Madrid.


Por último, Belén Gopegui rompe en pedazos el cuento clásico Las zapatillas rojas. Pero no de forma violenta, sino con palabras. Reivindica para nosotros un nuevo cuento, sin metáforas represoras, misóginas, sexualizadas. Con aires de revolución, de búsqueda de un mundo donde merezca más la pena vivir. No es un cuento, sino el canto a lo que debería ser un cuento, a lo que el la guerrilla de Gopegui le diría a Graham Greene si naciera de nuevo. Mientras, con imágenes, el despertar de un país que significó el 15M.

He quedado maravillado con esta colección. Y como os decía antes, con ganas de más. Estos cuentos, no sólo se han transformado, sino que han crecido, se han hecho mayores para contarnos y cantarnos la vida y sus injusticias, ayudándonos a comprenderlas mejor.

Los cuentos se convierten en un regalo para el lector adulto, y en un maravilloso ejercicio pedagógico y reflexivo para el lector niño, al que por el hecho de serlo no merecen ingenuidad, sino más honestidad en las historias ofrecidas.

No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendaros los proyectos editoriales de la editorial Alkibla, preciosos, ambiciosos, aspiracionalmente vitales. La colección Te cuento es un buen ejemplo, pero hay más. En mi caso me he quedado prendado de su proyecto Imagina cuantas palabras, un maravilloso libro del que os dejo un extracto de la web de la editorial. Para que empecéis a soñar con él. Espero traeroslo pronto aquí..



"..durante el curso 2011-2012 propusimos a más de 300 alumnos de Educación Primaria que escribiesen sus diez palabras preferidas. Las 50 palabras más repetidas las hemos puesto en manos de 50 autores para que hagan con ellas lo que más les apetezca: un relato corto, un relato más largo, un poema, un listado, una frase..., con total libertad. Han escrito lo que han querido, pero siempre que utilizasen esas 50 palabras."

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