Blokus, el juego de mesa (Mattel)

Si te pido que tararees la melodía del Tetris y lo haces de forma inmediata significa que formas parte de mi generación, aquella cuya infancia transcurrió a lo largo de la década de los 80 y que sufrió su primera adicción con este fantástico juego venido del otro lado de los Urales. Ya sea en la máquina del bar donde íbamos con nuestros padres en fin de semana, en nuestra Game Boy (o en la de nuestro vecino) o en los primeros ordenadores de algún amigo del vecindario, esta suerte de puzzle donde teníamos que colocar de la forma más acertada posible piezas de diferente forma para hacer líneas era -y supongo que sigue siendo- la definición de juego perfecto.

Tetris, el gran juego. Qué recuerdos, ¿verdad?

Si te sientes identificado con todo lo que has leído hasta ahora estás de enhorabuena. Como yo lo estuve cuando hace ya casi siete años descubrí este juego. ¿Un Tetris en forma de juego de mesa? No exactamente. Digamos que Blokus comparte ciertos elementos del Tetris (las piezas, que recuerdan a las del Tetris, aunque son mucho más variadas, 21 formas diferentes, en tamaño y forma), sus movimientos (iguales que en el Tetris) y su esencia lógica y matemática que se asimila en pocos minutos. Todo lo demás es distinto (y ojo, no menos divertido).

Presentación general de Blokus, caja y elementos del juego


Concebido originalmente como un juego para cuatro jugadores, partimos de un tablero cuadrado de 400 posiciones (20x20). Cada jugador se sitúa en una esquina del tablero, donde la casilla de su esquina respectiva representa el punto de inicio del juego para cada uno. Cada jugador posee además todas las piezas (21 en total) con el color que le haya correspondido.

Presentación de una partida de Blokus


A partir de aquí, el juego, de mecánica muy sencilla. Cada jugador en su turno coloca una de sus piezas en el tablero cumpliendo 2 normas: 1) La pieza colocada debe tocar en alguno de sus vértices con el vértice de al menos otra pieza de nuestro color, 2) Ninguna cara de la pieza colocada puede tocarse con la cara de cualquier otra pieza de nuestro color ya colocada en el tablero. Nuestras piezas sí pueden tocarse tanto con las esquinas como con los lados de las piezas del resto de jugadores.

Aquí tenéis las 21 piezas de Blokus
Muy sencillo, ¿verdad? Al principio lo es, pero a medida que avanza el juego, el tablero se llena de piezas y van quedando menos posibilidades para las piezas que nos restan por poner. Además, las piezas de cada jugador, que han comenzado en los puntos del tablero más alejados (las esquinas) poco a poco se van acercando, restringiendo aún más las posibilidades de poner las siguientes piezas.

Gana el juego el jugador que consigue colocar todas sus piezas en el tablero, o en su defecto aquel que al final deja en su mano menos piezas que el resto de jugadores.

Es un juego marcado carácter estratégico donde la clave es abrirse el máximo espacio posible desde el principio, logrando con ello aumentar las posibilidades de colocación de piezas propias a la vez que se limita la colocación de piezas del resto de jugadores.

Blokus es un juego enormemente divertido, perfecto para jugar en familia o con amigos, que permite sin problemas la participación de jugadores de diferentes edades, niños y mayores. En el caso de grupos con edades muy dispares, os sugiero que os combinéis formando equipos (por ejemplo, niño + adulto), y que cada equipo juegue con un color. Si tenéis hijos seguro que ya habéis optado por esta modalidad con otros juegos.

Si tengo que poner un defecto a Blokus, es que si bien el juego es perfecto con 4 jugadores (o 4 equipos), en cualquier otra variante resulta muy forzado. Con dos jugadores nos obliga a que cada jugador juegue desde dos esquinas, cada uno con dos colores diferentes, y con tres tenemos que inventarnos a un jugador neutral cuyos movimientos tenemos que realizar los tres jugadores de forma alterna. En ambas variantes el juego pierde magia y dinamismo.

En el caso de dos jugadores, existe una versión del juego muy interesante (y económica), Blokus Duo, con tablero y normas adaptados para dos jugadores. En casa tenemos las dos versiones del juego, utilizando la versión normal cuando jugamos con amigos y la Duo cuando jugamos en pareja. Habrá que esperar a que crezcan los niños.. 

Blokus dúo, la mejor alternativa para dos jugadores

Solo nos queda animaros a que juegues a Blokus y volváis a sentir la nostalgia de uno de los juegos que marcaron nuestra infancia. Es otro juego diferente, pero con la misma esencia que nuestro añorado Tetris.

Posdata. Buscando en la red imágenes con las que ilustrar esta entrada, he descubierto un juego muy parecido editado por Devir. Se trata de Gemblo. ¡Tiene una pinta estupenda! Y las reglas me parecen muy originales. Aquí te dejo un enlace del blog jugamosuna ¿lo descubrimos juntos?

Gemblo, el juego que se ha puesto en nuestro punto de mira..
 

2 comentarios:

  1. Cuando pienso que no me puede gustar OTRO de los juegos que reseñas, haces esto. ¿Por qué?

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  2. Me alegro que logre despertar tu interés. Sabes que me encanta imaginarte leyéndome, junto al primer café de la mañana (¿o era el segundo?).
    Por cierto, presto juegos para pruebas..

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